martes, 23 de mayo de 2017

La Real Fortaleza de San Carlos de Perote, Veracruz

POR JORGE PÉREZ QUINTOS

Portada de la Real Fortaleza de San Carlos, En primer plano, acceso flanqueado por dos esculturas (Juan Ferrer y Jaime Castell)

El turismo se ha convertido en los últimos tiempos en un vehículo que nos lleva al intercambio cultural con otros pueblos, no sólo de manera local o nacional, sino también en el ámbito internacional, por lo que es necesario buscar, en las comunidades que lo poseen físicamente, la comprensión de la importancia económica y artística de nuestro patrimonio. Ello puede hacerse mediante programas de información y divulgación de los valores históricos y culturales que determinados monumentos y lugares representan. En particular, los bienes inmuebles deben ser accesibles, deben poder visitarse y disfrutarse, pues son evidencias o testimonios de nuestro doble origen social y de nuestra evolución histórica. El sentirnos orgullosos de este patrimonio sin duda nos hará apoyar con acciones concretas su promoción, divulgación y conservación.

En primer plano observamos el terraplén (glacis), la cortina coronada por cañoneras y merlones (muro entre cañoneras), la arcada de la derecha corresponde al primer cuerpo de guardia.
Considerando lo anterior, a continuación compartimos con ustedes la siguiente información esencial.

En primer plano observamos uno de los cuatro baluartes, coronado por un garitón, y el foso seco; a la derecha, el camino cubierto; el volumen saliente es una traversa (elemento defensivo).
Perote, ubicado en un lugar privilegiado, fue de vital importancia en las rutas comerciales y de transporte de los bienes y mercaderías entre La Nueva España y Asia, y entre el Caribe y Europa. En tanto dicho punto de enlace, Perote también mediaba entre el camino denominado de “Tierra adentro”, que venía desde Santa Fe, hoy en Estados Unidos de Norteamérica, y el puerto de Veracruz, donde los comerciantes y los productos se embarcaban rumbo a España.

lunes, 17 de abril de 2017

Hablando de una época y de los gustos

POR JOSÉ YERENA

Mantequilla vs Monzón


De hito en hito

Creo que todos nosotros (generación 73-77) nacimos en los años 50, más o menos con Marcelino, pan y vino, estrenada en 1954. Para 1955, Le Corbusier termina la casa para Mrs Manorama en Ahmedabad. Más o menos 19 años después, muy jóvenes, jovencísimos, diría yo, ingresamos a la escuela de arquitectura. Era 1973, mismo año del golpe de estado en Chile y de la muerte de Salvador Allende.

A partir de ahí, vivimos la firma del alto al fuego entre Estados Unidos y Vietnam, el caso Watergate, Amarcord de Fellini, Taxi Driver de Scorcese, Annie Hall de Woody Allen, Canción infantil y Para piel de manzana de Serrat, el mundial de Alemania, nace mi primer hijo, entre otras cosas, porque aquí no cabe todo.

Se me olvidaba, Carlos Monzón vence a Mantequilla Nápoles y nace así el cuento La noche de Mantequilla de Julio Cortázar.